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La Cañada de Marco de Alcaine en el libro Religio Ibérica
 
 
 
 
Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España.
Escrito por Pascual Madoz (1.845)

Villa con ayuntamiento de la provincia de Teruel (a 14 leg.), partido judicial de Segura (a 3 1/2 leg.), adm. de rent. de Aliaga (a 6 leg.), capitanía general y diócesis de Zaragoza (a 13 leg.).

Situación: a la orilla izquierda del río Martín sobre un elevado peñasco dominado por otro de mayor altura, donde te combaten los vientos del norte.

Clima: su clima es sano.

Su situación hace penosísima la llegada a él, pues hay que trepar por un camino áspero y pendiente, lleno de quebradas y cortaduras.

Forman la población 200 casas de fábrica ordinaria distribuidas en varias calles sucias y de incómodo piso por los extremos de ellas, y dos pequeñas plazas. Tiene casa para ayuntamiento, cárcel bastante cómoda y proporcionada, una escuela de primeras letras, otra casa de refugio para pobres transeúntes, privada de todo recurso para poder suministrar socorro alguno a los desgraciados que a ella se acogen, y una iglesia parroquial bajo la advocación de Santa María la Mayor, servida por un cura párroco, un capellán y un sacristán. El curato de presentación particular se provee por el ordinario, previos los exámenes de concurso general. Su edificio construido en el año 1713 se halla al este de la villa, y consta de una sola nave con 9 altares bien adornados y una elevada torre fabricada de ladrillo formando diferentes labores.

El cementerio ventilado y proporcionado también a la parroquia, se halla fuera del pueblo.

En la cima de algunos de los peñascos se distinguen varios castillejos de antiquísima fabrica, que indudablemente debieron servir de otras tantas atalayas durante la dominación de los árabes, y subiendo siempre en penoso camino por el Calvario que empieza a la salida de la población, se halla la capilla del Sepulcro situado en la cima de un monte poblada de cipreses y olivos, distribuidos en 9 calles con sus correspondientes peirones, cuyo punto según el parecer de los habitantes, tiene mucha semejanza con el llamado monte Olívete de Jerusalen, por la pintura que de este se hace.

Confina el termino por el norte con el de Oliete (a 3/4 de hora), por el este con el de Estercuel, por el sur con el de Obon (a 3/4 de hora) y por el este con el de Josa a igual distancia. Dentro de esta circunferencia se encuentran muchas masadas habitadas por los colonos, si no todo el año, la mayor parte al menos; varias parideras para el ganado lanar, y pajares en que se trillan las mieses; algunas minas de alumbre, caparrosa y carbón de piedra, las mas de ellas a 3/4 de hora de la villa; y un extenso monte pinar en la cañada de Marco.

Desde la altura de los cerros por entre los barrancos que estos forman, descienden y desaguan en el rio Martin, que después se reúne con el Ebro, los riachuelos o arroyos llamados barranco de Estercuel y barranco de Ocino, que divide la vega y forma dos huertas distinguiéndolas con las denominaciones de alta y baja, la primera corta, pero muy extensa, la segunda, sin embargo de sufrir grandes perjuicios por los repentinos alubiones de una rambla formada en el referido rio Martin, a cuyas orillas por la parte del oeste brotan varios manantiales o fuentes de aguas abundantes que, además de ser suficientes con las de otras fuentes que nacen al sur en el expresado término para el riego de sus huertas, sin el auxilio del rio, tienen la propiedad de curar las enfermedades que provienen del hígado. Se conservan frías en el verano y calientes en el invierno, y les dan el nombre de baños, siendo perenne su caudal e igual en todas las estaciones.

El terreno es montuoso todo él, es de mediana calidad y su huerta muy fértil y la más hermosa que puede darse.

Los caminos son todos locales y se hallan en buen estado por el cuidado de los vecinos.

Producción: trigo, cebada, avena, legumbres, vino, aceite, azafrán , cáñamo, patatas, seda , hortalizas y frutas, y cría ganado lanar, cabrío, y caza abundante de toda clase, así como también algunos animales dañinos como lobos, zorras, garduñas y otros. Hay además muchísimos peces y anguilas que se cogen en el rio y vienen de los manantiales de que se ha hecho mérito. Un tinte de paños negros, dos batanes y otros dos molinos harineros, a cuyas ruedas dan impulso las aguas del mencionado rio Martin

Población: 203 vecinos, 815 almas.

Conservase en el país la tradición de que el rey Don Jaime permaneció en esta villa algún tiempo; y que la cima de la colina, descrita al principio de este art., conocida con el nombre Pica, era uno de los asilos, o Iugares sagrados, de que hubo en algún tiempo tantos, sirviendo de refugio a los criminales. Por los años de 1780 había quien aseguraba haber visto respetarse la inmunidad, que en el se adquiría.